Mi cuerpo se niega, no comparte, no acepta seguir el movimiento perpetuo, en un mundo donde los lindos rostros y las amplias sonrisas son solo mecanismos de defensa, donde miles de mentiras abandonan tantos barcos que quisieron llegar a destino, varados en mares congelados sin más tripulación que recuerdos de palabras adornados con los más profundos sin sentidos, buscando en la profundidad azul , nadando a un ritmo tan distinto al que viví hace años sobre el nivel del mar, los años poniendo escamas en mi corazón, las que dificultan la expansión de tal músculo del pecho, provocando una desincronización entre mis latidos y el ruido de las olas, y en esos pequeños momentos de silencio que para mí son tan inmenso como los abismos que habitan en este lugar, dejan demasiado espacio, el cual tiene aroma a un pasivo muerto que se deja llevar por la corriente, tiene aroma hielo, tiene aroma a nada.
Por: Claudia Maturana y Emil Sinclair
años como escamas, sonrisas como defensa, tu corazon es un oceano!
ResponderEliminarlindas metaforas michelin
mentiras abandonan tantos barcos que quisieron llegar a destino....pero no siempre tiene que así, el horizonte existe para seguir caminando
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